Software para minería y proveedores mineros
La vertical minera tiene dos mundos, y trabajamos los dos. En Chubut la minería permitida es la no metalífera (áridos, arcillas, caolín, bentonita, pórfidos): pymes de cantera con la gestión en papel. Y en la Patagonia con minería metalífera (Santa Cruz, Río Negro) hay un tejido de proveedores de servicios que necesitan ordenar el ingreso a mina, la flota y el costo por contrato. En los dos casos, la capa de datos no existe.
Dos mundos, un mismo hueco
Hablar de minería en Chubut exige precisión, porque el marco legal define el mercado.
- En Chubut, la minería metalífera a cielo abierto está prohibida por ley provincial, y no está en agenda cambiarla. La minería que sí opera es la no metalífera: canteras de áridos y rocas de aplicación, arcillas, caolín, bentonita, pórfidos, yeso. Da trabajo directo a cientos de familias y abastece a la construcción y la industria.
- Alrededor, la Patagonia sí tiene minería metalífera activa: Santa Cruz (oro y plata) y Río Negro, con un ecosistema de proveedores de servicios y programas que empujan la contratación de pymes locales.
- En la meseta de Chubut hay una frontera abriéndose: el uranio, en etapa de exploración avanzada. Todavía no genera cadena de proveedores, pero si avanza, la va a generar.
Los tres comparten el mismo hueco: no existe software de gestión pensado para el negocio minero de escala pyme, ni una consultora de datos o IA posicionada en el sector. La categoría está vacante.
Dónde pierde plata una operación minera
El dolor cambia según el mundo, pero el patrón es el mismo: se decide con información agregada y tardía.
- La cantera no sabe su costo por tonelada real. Producción por frente, combustible, horas de equipo y mantenimiento viven repartidos entre cuadernos y planillas. Sin ese número, el precio del árido se pone por intuición.
- El equipo se rompe sin aviso. Una chancadora o una pala parada frena todo el frente, y el mantenimiento por rotura siempre llega tarde.
- La cantera remota es un agujero de seguridad. Robo de gasoil y de material en lugares sin vigilancia física es una pérdida que muchas veces ni se mide.
- El proveedor minero pierde horas en el ingreso a mina. Habilitaciones de personal, equipos y seguros que exige cada yacimiento, cargadas a mano, con rechazos en portería que dejan una cuadrilla afuera.
- Nadie conoce el margen por contrato. Igual que en cualquier proveedor de servicios: sin costo imputado por contrato y por equipo, la rentabilidad es una sorpresa a fin de mes.
Nuestra propuesta: tickets chicos, resultado medible
No vendemos un ERP minero de otro planeta. Armamos módulos acotados, de precio fijo, que se pagan con lo que ordenan:
- Costo por tonelada y tonelaje por frente. El tablero que le da al dueño de la cantera el número real por frente y por equipo. Es la conversación de negocio, no de sistemas.
- Ingreso a mina para el proveedor. Legajo de habilitaciones, seguros y personal con vencimientos que avisan solos, para dejar de perder horas y de que frenen una cuadrilla en portería.
- Control de flota y equipos. GPS, horas de uso, combustible y mantenimiento por condición real, no por calendario.
- Vigilancia online de canteras y pañol. El proyecto de entrada más barato y de ROI más visible en operaciones remotas.
- Margen por contrato. Para el proveedor de servicios, el mismo orden que resolvemos en oil and gas: costo imputado donde ocurre y decisiones sobre el número real.
El orden lo define tu operación: se arranca por el módulo que más caja o más riesgo concentre.
Cinco soluciones más: sensores, cámaras e IA sobre la operación
Cada dolor físico de la minería (el material, el equipo, la cantera remota, el ingreso al yacimiento) es también un problema de datos. Estas cinco soluciones llevan la capa tecnológica que el sector todavía no tiene a escala de empresa mediana, y cada una se implementa como módulo acotado, con la instalación en campo incluida: cámaras, sensores, torres y conectividad en zonas remotas los deja andando nuestro equipo técnico.
Telemetría de flota y tonelaje por frente
GPS y telemetría en camiones, palas y cargadoras: posición, ciclos de acarreo, combustible y horas de equipo. Sobre esos datos, el tonelaje extraído por frente y el costo por tonelada real, con alertas de ciclo lento o equipo detenido. La producción deja de estimarse a fin de mes: se mide, frente por frente.
Visión artificial para granulometría y clasificación
Una cámara sobre la cinta o la pila mide la granulometría del material en tiempo real: distribución de tamaños, finos fuera de especificación y sobretamaño que hay que retriturar. La calidad del árido deja de controlarse por muestreo manual y pasa a medirse de forma continua, lote por lote.
Monitoreo IoT y mantenimiento predictivo
Sensores de vibración y temperatura en chancadoras, cintas y motores, con registro continuo. El mantenimiento deja de ser por calendario o por rotura: cuando la vibración se sale de rango, el aviso llega antes de la falla. Una chancadora parada frena todo el frente, y cuesta mucho más que el sensor que la hubiera anticipado.
Vigilancia online de canteras, pañol y combustible
Cámaras conectadas con detección por IA sobre canteras, pañol y tanques de combustible, muchas veces en lugares remotos y sin vigilancia física. Intrusión fuera de horario, carga y descarga de material, movimiento de equipos, todo visto desde el celular y registrado en video. El robo de gasoil y de material deja de ser un agujero invisible.
Ingreso a mina y costo por contrato
Para el proveedor de servicios mineros: la habilitación de personal, equipos y seguros que exige el ingreso al yacimiento, unida al costeo de cada contrato. El sistema arma el legajo de ingreso a partir de la documentación con sus vencimientos, y muestra qué contrato y qué equipo deja margen. Menos rechazos en portería, y decisiones sobre el número real.
Los cuellos de botella, como verticales de datos
Más allá de la operación de cada frente, la minería patagónica tiene cuellos de botella físicos (la distancia, el agua, la energía, las camas) que son, en el fondo, problemas de asignación de recursos. Y un problema de asignación es un problema de datos. Cada uno se puede volver una vertical medible:
- Logística de larga distancia. El mineral, el concentrado y los áridos viajan cientos de kilómetros por rutas patagónicas. Optimizar flota, rotación y secuenciamiento con el costo por tonelada-kilómetro a la vista es plata directa: cada viaje mal armado se paga en combustible y en horas.
- Agua. En la meseta árida el agua es recurso crítico y cada vez más regulado. Medir el consumo por proceso, controlar el reúso y tener la curva registrada convierte una obligación ambiental en un dato de gestión, y en la evidencia que pide el regulador.
- Energía en yacimiento remoto. Muchas operaciones generan su propia energía fuera de la red (diésel, solar o híbrida). Monitorear el consumo y el costo de energía por tonelada, y detectar dónde se desperdicia, es de los ahorros más grandes y menos mirados.
- Campamentos y turnos. El personal rota en regímenes largos, con alojamiento en yacimiento y traslados programados. La ocupación de camas y la logística de relevos es puro secuenciamiento: un tablero convierte camas ociosas y viajes a medio llenar en ahorro.
- Insumos críticos y pañol remoto. Lejos de todo, un repuesto que falta frena el frente. Predecir el faltante antes del paro, con el consumo real de cada equipo, es la diferencia entre un pedido a tiempo y una máquina esperando una pieza.
Cada cuello de botella físico es una vertical de datos que se puede medir, y el que mide primero decide mejor. Se entra por el que más plata mueva o más riesgo tape en tu operación, con un caso concreto y acotado.
Qué automatizamos en minería
Software a medida
Tonelaje por frente, costo por tonelada, ingreso a mina y tableros armados sobre cómo trabaja tu operación.
Ver más →Orden financiero
Costo por tonelada y margen por contrato, con los costos imputados donde ocurren.
Ver más →Control de personal
Fichaje geolocalizado en cantera o yacimiento, horas por equipo y legajos con vencimientos.
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